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![]() ImpotenciaLos sentimientos de impotencia están directamente relacionados con el estrés y la depresión. Lamentablemente, más y más gente se siente así respecto de su vida. ¿Es este un resultado inevitable de la tecnología o la globalización o del capitalismo? ¿Qué puede hacer la gente que experimenta estos sentimientos?
"The power of determined people armed with a moral cause is, I believe, "the ultimate power"." Howard Zinn, 2003 Las pirámides tienen una base amplia, que se enangosta hacia arriba hacia una punta aguda en su tope. Las estructuras de poder en una sociedad jerárquica siguen el mismo modelo, una pocos selectos al tope comandan a un gran número de subordinados. No es accidental que las organizaciones familiares y locales tradicionales estén siendo reemplazadas por organizaciones de estructura piramidal. La era de la información ha traído nuevas economías de escala que favorecen estas grandes organizaciones, y la tecnología de control y monitoreo aumenta su tamaño potencial. Dondequiera que se utilicen esta jerarquías para organizar la actividad, la gran mayoría estará recibiendo órdenes de una pequeña elite. La promesa de poder electoral que ofrece la palabra 'democracia' es
contraria a la realidad del proceso electoral en la mayoría de las naciones del
mundo ‘desarrollado”. En los EE.UU., por ejemplo, antes de la elección del
2000, alrededor del 75% de los votantes sentían que la elección no tenía nada
que ver con ellos. El fraude electoral
en los EE.UU. puede ser atípico, pero ese desapego del proceso político no lo
es, particularmente en naciones altamente corporativizadas. Refleja lo que la
industria de las relaciones públicas llama 'filosofía de la futilidad' – una
visión del mundo cuidadosamente alimentada en la que la gente no se ve más a sí
misma como agentes activos, sino meramente como
consumidores
pasivos, vasallos serviles que dependen de la jerarquía de poder construida
socialmente. En siglos pasados, los jóvenes de los EE.UU. estaban llenos del espíritu de independencia e inventiva necesario para arreglárselas para ganarse la vida en forma independiente. Hoy en día, sin embargo, la economía corporativa impone demandas diferentes. Una gama de presiones como la publicidad dirigida y una educación hacia las compulsiones masivas producen personas dependientes e incompletas. A menudo están tan deprimidos que sus ambiciones no van más allá de conseguir un buen empleo’, eufemismo que frecuentemente se refiere solamente al salario, no a ideales más elevados como el servicio a la comunidad o la lealtad familiar. Cuanto más automatizamos las decisiones, menos pueden aportar los seres humanos a las mismas. El hábito de aplicar un marco de mercado es especialmente empobrecedor, ya que esto inevitablemente le da prioridad a los deseos de os más ricos en la sociedad. Dentro de este marco, los sentimientos de impotencia generalizados son apropiados. Sin embargo, los jóvenes especialmente, están tratando de salir de esta trampa. Rechazan las nociones de competencia miopes e individualistas y encuentran formas alternativas de organizar sus activos, en la actualidad fuera del radar de los medios de la corriente dominante. La humanidad puede ser en realidad incapaz de detener algunos
acontecimientos como el calentamiento global y el colapso ecológico. El poder
definido socialmente, sin embargo, no es otra cosa que una ilusión compartida, una
suspensión de la incredulidad que está sujeta a rápidos cambios sin previo
aviso. Entender los sentimientos de impotencia es un gran paso hacia su superación. Compartirlos con otros es otro paso importante. La historia está llena de ejemplos de gente común que comenzó por conectarse con amigos y vecinos que compartían sus ideas para compartir sus preocupaciones, y lograron cambiar el mundo. Se dieron cuenta de que la impotencia era sólo un estado mental. La desilusión sobre las verdaderas intenciones de nuestros líderes políticos y económicos y sobre las perspectivas de una economía globalizada de alta tecnología que sirva a muchos igual que a pocos se está instalando mundialmente. Creemos que las condiciones no han sido nunca mejores para una alternativa radical a la sociedad competitiva, centrada en el dinero, que está causando tanto sufrimiento. Los esfuerzos cada vez más grandes que se hacen para promover el temor en ellos están ayudando a despertar a la mayoría silenciosa. Si la mayoría de la gente prefiriera estructurar su asuntos utilizando la verdad y el amor, creemos que las mentiras, el temor y las afirmaciones de poder cada vez más exageradas no podrán detenerlos. La mayoría silenciosa es impotente mientras se mantenga silenciosa. |